Chicos y chicas
22 November 2021
Hoy hice la ronda en la unidad de niños desnutridos. A veces se me rompe el corazón al ver a estos niños. Sé que no está bien, pero no puedo evitar comparar su peso con el de los bebés de amigos y familiares en casa y la diferencia me corta la respiración.
Con horribles lesiones en la piel que parecen quemaduras, edemas, diarreas, neumonías resistentes a todos los tratamientos y a menudo la leve sospecha de algo subyacente más serio, como TB o VIH.
Y siempre, la misma mirada perdida de desinterés que tanto caracteriza a los niños desnutridos. Ni malhumorados, ni agitados, sólo indiferentes. Viejos antes de tiempo.
El ultimo niño que vi antes de terminar mi ronda fue un bebé de 1 mes, una de las dos mellizas desnutridas, que pesaba 2,2 kilos. Piel y hueso, y una cara como la de un anciano de 70 años, me recordó a Brad Pitt en Benjamin Button, la película sobre el bebé que nació viejo.
Su madre rompió a llorar cuando estaba examinando a su pequeña. Es raro, poco habitual ver a una mujer congoleña llorar. En todo el tiempo que he pasado aquí, es la segunda vez que veo a una mujer derramar lágrimas y considerando la cantidad de niños enfermos en las salas y una mortalidad pediátrica de 10 niñas cada mes lo normal sería pensar que hubiese más.
“¿Por qué llora?”, pregunto. Está preocupada por lo pequeña que es su hija, me dice. Pero aunque no puede entender suahili sé que hay más motivos que sólo éste.
“¿Qué ha dicho ahora?”, pregunto. “Dice que es la segunda esposa de su marido y en todo el tiempo que ha estado en el hospital él no la ha visitado ni una sola vez”.
“Dile que no pasa nada; todos los hombres son unos cerdos en todo el mundo” le digo irónicamente a John Didier, el jefe del servicio de pediatría que va a casarse el mes que viene.
Se ríe pero se niega a traducirlo, diciendo que algunos hombres, como él, son buenos. La médico congoleña con quien estoy susurra algo, aunque breve, a la madre de repente por primera vez.
“¿Qué has dicho?” le pregunto más tarde. Con un guiño y una mirada traviesa dice, “J’ai dit, ‘Votre mari est un bandit, et je vais le frapper’” (‘“He dicho, ‘Su marido es un bandido y voy a pegarle’).
Quizá hay que estar ahí pero me hizo reír toda la mañana. Incluso en Congo, es todo cosa de chicos y chicas…
Posdata: Todo momento de risas, también comporta lágrimas. Cuando volví a la mañana siguiente la pequeña había empeorado durante la noche y había sido trasladada a la UCI, pero a pesar de esto, había muerto a las 4am.
El marido desaparecido de repente hizo acto de presencia y la pareja huyó durante la noche llevándose a la otra melliza con ellos, sin duda para ir a ver a un curandero tradicional.











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19 januari 2010
03:28
Michele Rain
said:
Thank you for being there. I am only a photographer and cannot do much more than spread the word.
Best wishes for you and all who is suffering there. I will think good thoughts for you.
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15 april 2022
05:28
ELISA
said:
I READ THIS IS TERRIBLE.I WOULD LIKE DO SOMETHING.
NOW I HAVE JUST ADOPTED 4 CHILDREN.ETIOPIA,BRASIL,PERU AND PALESTINA.
SOME TIMES I DO AN OFFERT.
BUT I THINK THAT MORE PEOPLE MUST DO IT