Una campaña de vacunación de MSF es utilizada como cebo en un ataque inaceptable contra los civiles
6 noviembre 2009
El ejército congoleño, en su enfrentamiento con las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR) en Kivu Norte, ha atacado siete puntos de vacunación de Médicos Sin Fronteras donde se concentraban miles de civiles. MSF denuncia este claramente inaceptable abuso de la ayuda humanitaria para fines militares.
MSF lanzó una campaña masiva de vacunación en el distrito de Masisi para apoyar al Ministerio de Salud en respuesta a una epidemia de sarampión. El 17 de octubre, los equipos sanitarios se dispusieron a vacunar a miles de niños en siete puntos distintos en las zonas de Ngomashi y de Kimua, controladas por las FDLR por aquel entonces. Todas las partes en el conflicto habían ofrecido garantías de seguridad a MSF para que vacunasen en estos lugares durante ese periodo de tiempo. Sin embargo, el ejército nacional congoleño lanzó ataques contra cada unos de los puntos de vacunación. Todas las personas que habían acudido a vacunar a sus hijos se vieron obligadas a huir de los intensos combates. Esparcidas por todas partes, ahora se encuentran en paradero desconocido y no pueden ser vacunadas. MSF había interrumpido sus actividades en estas zonas y evacuado a los equipos a la ciudad de Goma.
”Sentimos que nos han utilizado como cebo”, admite Luis Encinas, responsable de los programas de MSF en África central. “Los ataques coincidieron con el principio de la vacunación poniendo en peligro las vidas de los civiles. Miles de personas y los equipos de MSF se vieron atrapados en medio del fuego. El ataque supuso un abuso inaceptable de la acción humanitaria para conseguir objetivos militares. ¿Cómo percibirá ahora la población a MSF? ¿Seguirán sintiéndose seguros nuestros pacientes a la hora de acceder a la atención médica? Estamos obligados a denunciar categóricamente esta situación puesto que estas acciones comprometen seriamente nuestra neutralidad”.
MSF es una organización médico-humanitaria que presta ayuda médica imparcial conforme a los principios más estrictos de neutralidad. Esta neutralidad permite que los equipos vacunen en zonas controladas por las FDLR como éstas, hasta entonces inaccesibles al personal del Ministerio de Salud.
Además, en los últimos meses han aumentado de forma preocupante los ataques contra las organizaciones humanitarias por parte de varios grupos armados en Kivu Norte y Kivu Sur.
“MSF pide a todas las partes en el conflicto que respeten a las organizaciones humanitarias”, añade Meinie Nicolai, directora de operaciones de MSF. “Si no, son las poblaciones quienes pagan el precio. Aquellos que ya están abrumados por la violencia extrema e inacabables desplazamientos son quienes pueden quedar asilados de la asistencia humanitaria”.
Durante esta campaña en la región de Masisi, 165.000 niños de edades comprendidas entre los seis meses y los 15 años fueron vacunados contra el sarampión. En Masisi, MSF apoya a un hospital y a un centro de salud y gestiona clínicas móviles y vacunaciones. MSF también aporta atención médica a las personas en los distritos de Walikale, Rutshuru, y Lubero, así como en la provincia de Kivu Sur. MSF trabaja en Kivu Norte desde 1992.










